Travesía como legisladora durante este cuatrienio.

2016/07/01

Luego de juramentar como Representante en marzo de 2013, venía de haber superado un diagnóstico de cáncer, que me había obligado a posponer mi deseo de completar una agenda de proyectos inconclusos y un profundo deseo por servir a mi país desde la Asamblea Legislativa.

Vine para adelantar tres temas a los que he dedicado gran parte de mi vida: la educación y la salud, particularmente en la niñez temprana, el ambiente, y la mujer.

Como educadora y profesional no podía ignorar la evidencia científica y los estudios del Dr. James Heckman, Premio Nobel en economía, que concluyen que la inversión en la Niñez Temprana es la estrategia más efectiva de un País para reducir déficit y transformar la economía. Cuando ponemos nuestros recursos en servicios y estímulos a la primera infancia, vamos a ver un ahorro significativo en la necesidad de invertir en programas remediativos y una reducción en los costos en problemas sociales, salud y educación especial. Me propuse dar a conocer esta información y profundizar en el tema de niñez temprana del que apenas se hablaba hace tres años. Me satisface haber sido instrumental en el nombramiento del Consejo Multisectorial para la Niñez Temprana que ha desarrollado un plan estratégico para trabajar con la niñez temprana de manera integral.

He trabajado por elevar los estándares de la educación y cuidado durante la primera infancia y tengo la satisfacción de que luego de más de un año y medio de trabajo minucioso, producimos una legislación de consenso que le da al país una nueva Ley de Licenciamiento para los Centros de Cuidado y Desarrollo de la Niñez que sustituye la de hace 60 años. Esta ley garantizará que todos los menores, en cualquier lugar de Puerto Rico, reciban servicios de alta calidad, garantizará la capacitación del personal y proveerá un mecanismo de medición de calidad. Posibilitando identificar rezagos en el desarrollo desde las primeras etapas para poder atender cualquier condición a tiempo.

En mi compromiso con la protección del ambiente y nuestros recursos naturales, logramos la Ley que declara Reserva Agrícola y Ecológica las Estaciones Experimentales de la Universidad de Puerto Rico y la Ley que crea el programa Contacto Verde en el que el Departamento de Educación y el Departamento de Recursos Naturales ya implementan un acuerdo colaborativo que provee 40 horas de contacto con la naturaleza a nuestros estudiantes del sistema público. Ahora nuestras reservas naturales se convierten en un laboratorio vivo para que nuestros estudiantes desarrollen su sensibilidad por la protección del ambiente, mientras se fomenta el desarrollo cognoscitivo.

Sobre los asuntos que afectan a la mujer puertorriqueña, investigué las violaciones de derechos que enfrentan muchas mujeres a la hora de dar a luz. Para fortalecer las protecciones de las madres puertorriqueñas y asegurarnos de su cumplimiento presenté enmiendas a la Ley de Acompañamiento en el Parto, proyecto aprobado por unanimidad en Cámara y Senado y ofrecerá una protección adicional a nuestras madres.

Eliminé de una vez y por todas el requisito de celebrar una vista de conciliación en casos de divorcio por la causal de trato cruel; lo que significa que una víctima de violencia doméstica ya no tendrá que enfrentarse a su agresor en esta vista para poder divorciarse.

Atendí con una ley de mi autoría la necesidad de crear un programa de asistencia a inmigrantes víctimas de trata humana para garantizarles una visa especial que las protege de ser deportadas y puedan declarar en contra de sus agresores y también una ley que provee el que se concedan órdenes de protección a Víctimas de violencia sexual y actos lascivos que no estén en una relación de pareja.

Una de mis satisfacciones más grandes fue el trabajar desde la Presidencia de la Comisión de Bienestar Social la ley que creó los Centros de Servicios Integrados a Menores Víctimas de Abuso Sexual (CIMVAS) protegiéndolos de ser revictimizados durante el proceso de sanación. Gracias a esta Ley contamos ahora con 5 centros para atender a estas víctimas con servicios multidisciplinarios.

Luché por crear un Fondo de Inversión en la Niñez Temprana para que recurrentemente se pudieran atender estos programas de tanta importancia para el país. Aunque este no pudo aprobarse, atendí los servicios y la inversión a la niñez temprana con la importancia que amerita. Le di prioridad a discutir sin tapujos el daño a la salud de los puertorriqueños que ocasionan las bebidas azucaradas y carbonatadas. Mucha gente cobró conciencia sobre la emergencia de salud pública que significa la obesidad en Puerto Rico, en particular en los niños. A estos efectos, vamos a poder medir el índice de Masa Corporal para tener estadísticas recurrentes que nos permitan hacer planes de manejo de la condición por edades y áreas geográficas.

Ahora, se cuenta con una alternativa más saludable gracias a una ley de mi autoría que garantiza el intercambio de refresco por agua sin costo adicional. Para los consumidores y los profesionales de la salud esto es una gran victoria. Confío que Puerto Rico un día esté a la altura de los tiempos y se una a países como México, Reino Unido y ciudades como Berkeley y Filadelfia que han establecido un arbitrio a estas bebidas que han demostrado ser dañinas para la salud. Tanto la Organización Mundial de la Salud e inclusive Puerto Rico establecen en sus planes estratégicos para combatir la obesidad la necesidad de establecer un arbitrio a las bebidas azucaradas y carbonatadas como la herramienta más eficaz para desalentar su consumo.

Estas medidas son necesarias para lidiar con la tasa de obesidad que tenemos que es la más alta de todos los Estados Unidos y sus jurisdicciones, con más de 9,300 niños con diabetes, 20 mil niños con enfermedades del corazón, por si fuera poco, somos el país con la segunda tasa más alta en muertes por diabetes, después de México. Esto es un tema urgente e impostergable por el costo en salud a la población y por lo que representa para el país tener una población enferma.

Para mi ha sido un honor servir en esta Asamblea Legislativa.

Me siento orgullosa de haber defendido con valentía las prerrogativas constitucionales de mi cargo a la hora de emitir mi voto, lo cual siempre hice con mi conciencia y tomando en cuenta lo que era mejor para el país. No sólo la defendí para mí, sino para todos ustedes, quienes puede que se enfrenten a asuntos de política pública de los cuales difieran por entender que van en contra del mejor interés del pueblo.

Es por esto que al hablar de defender las prerrogativas democráticas y constitucionales de cada legislador y de esta Asamblea Legislativa como ente constitucional, no puedo quedarme callada y denunciar la afrenta colonial, dictatorial que se consumó ayer en Washington, D.C. De ahora en adelante, los debates en la Legislatura, serán mera oratoria, porque las verdaderas decisiones y debates, a oscuras, en privado y a las espaldas del pueblo, se darán en esa nefasta Junta de Control Fiscal, que de un plumazo le ha arrebatado a esta Asamblea Legislativa sus principales prerrogativas constitucionales. Inclusive el presupuesto que aprobaremos hoy, será una especie de lista de deseos, que en su día será revisado o revocado por una Junta que no le responde al pueblo.

Me voy con la frente en alto y con la satisfacción del deber cumplido. Esté donde esté en el futuro, seguiré luchando por las cosas que me mueven, por las cosas en las que creo. Los invito a que hagan lo mismo.

Como muy bien dijo Ernesto Ramos Antonini:
“No hay fronteras inviolables ni sagradas, ni santuarios. Siéntanse libres para cumplir con el deber que el pueblo de Puerto Rico nos ha fijado a todos nosotros como legisladores.″

Muchas gracias a todos y todas. A mi familia por animarme y creer en mí. Me llevo de esta Asamblea legislativa unos compañeros, unos amigos, unos hermanos. Gracias a mi equipo de trabajo, Guerreras de luz, por un trabajo de excelencia, por acompañarme en esta travesía de grandes logros y luchas.
Dios les bendiga.

Categorias: Del Escritorio de la Honorable Luisa Gándara