La Junta fiscal es peor que el zika (Tribuna Especial de El Nuevo Día)

2016/05/24

Me viene la imagen del barco que se hunde y se está llenando de agua por los agujeros que se tratan de tapar metiendo los dedos de las manos y los pies. A pesar del acto cirquense, el barco se sigue llenando de agua.

Hace meses, el gobierno hace lo indecible para cumplir con sus obligaciones. Hoy paga una cosa y tapa un boquete pero deja de pagar otra. Paga los transportistas del Departamento de Educación pero se atrasan las terapias de educación especial o a los centros de cuido de envejecientes o a los de menores custodiados por el Departamento de la Familia. A los trabajadores sociales de Familia no le pagan dietas y millajes y al Hospital Pediátrico le racionan los medicamentos. Se le debe más de una vela a muchos santos y ya nos pusieron el letrero de NO SE FÍA.

No tenemos bombas que caen como en Irak ni los niños se están muriendo de hambre. No hay gente arriesgando su vida en yolas o balsas inflables para salir del País. Los nuestros salen en aviones hacia el norte, buscando un mejor futuro, con las maletas llenas de sueños y de añoranzas por una patria a la que no saben si volverán.

La malnacida Junta Fiscal en vez de ser la solución se convierte en el problema, sin ninguna herramienta real para salir de la crisis que ya comienza a afectar las poblaciones vulnerables como los niños, adultos mayores, los de necesidades especiales, los que dependen del sistema de salud o de educación pública, empleados gubernamentales, nuestros pensionados.

Al empeorar la crisis, aumentarán los males sociales como el abuso a menores, la violencia doméstica, los suicidios, la emigración, la desesperanza.

La Junta les pagará primero a los bonistas, venderán lo que quieran del gobierno, nos obligarán a despedir a empleados y con lo que sobre, se brindarán servicios a la ciudadanía. Ellos gobernarán y serán la agencia de cobro mejor pagada, por nosotros, sin importar a quiénes o que tengan que sacrificar.

Los del norte insisten en empujarnos la Junta afectándonos más de lo que ha hecho el mosquito del zika.

La crisis humanitaria ya llegó. Lo que estamos viendo, es solo el comienzo. Lo que vendrá con la Junta será peor.

Nos toca a nosotros levantarnos, actuar ahora y rechazar la Junta Fiscal.

Ya hemos demostrado que cuando el pueblo se une, se logran cambios. Lo hicimos en Vieques y nos tuvieron que escuchar. Y lo podemos hacer otra vez, esta vez contra de la Junta Fiscal.

Columna publicada en El Nuevo Día.

Categorias: Del Escritorio de la Honorable Luisa Gándara, Prensa