¡Felíz Día de las Madres!

2016/05/08

En mi vida, he tenido el privilegio de ocupar y ejercer diferentes roles, responsabilidades y posiciones: estudiante, esposa, hermana, maestra, especialista educativa en una compañía privada de informática, Primera Dama y legisladora, entre otras.  Pero hay dos roles que me han llenado y me llenan más que ningún otro: hija y madre.

Dios me dio la fortuna de nacer de un padre y una madre excepcionales.  Fillo, contable de profesión, entrenador de deportes de vocación y Lolita, mujer pequeña-empresaria, dueña de una floristería en una época donde para la sociedad ser mujer y empresaria, era casi una contradicción.  Nací y me crié llena de amor, con un alto sentido de responsabilidad y solidaridad.  Pero ese hermoso rol de hija, se vio duramente afectado cuando mi mamá partió víctima del cáncer cuando yo apenas tenía 7 años.  Aunque solo la tuve a mi lado por esos cortos 7 años y no pude disfrutarme con ella mis logros a través de mi vida, ni tener su consejo y consuelo en momentos difíciles, toda la vida la he sentido a mi lado y en silencio le he pedido y me ha dado sus consejos.  Por eso hoy puedo decir que me siento orgullosa de ser la hija de Lolita.

El tiempo luego me dio el privilegio de ser madre de Gabriela y Juan Carlos.  A ellos dos muchos de ustedes los conocen o los han visto crecer desde la distancia.  No importa la complejidad de la vida pública que Aníbal y yo escogimos, de los retos y aprietos, de las alegrías y tristeza, nunca permití que nada se interpusiera en esa gran responsabilidad y felicidad que es ser madre.  Ya ambos se graduaron de universidad.  Gabriela se encuentra en Los Ángeles, California trabajando y sé que en algún momento del día de hoy me llamará con su hermosa voz llena de dulzura para decirme que me quiere y desarme felicidades en este día.  Juan Carlos es maestro de niños pre-escolares en una escuela Montessori en un residencial público en Puerto Rico y celebraremos el día juntos.  Su sensibilidad y compromiso con la educación, particularmente con la niñez temprana, es uno de mis mayores orgullos.

Sí, hoy celebro en grande ser la hija de una gran madre y ser la madre de dos ejemplares hijos.  Y celebro y felicito a todas las madres de nuestro querido Puerto Rico.  A las que luchan día a día en defensa de sus hijos.  A las que tienen a su esposo o compañero a su lado y a las que batallan solas. A las que crían como madres. Y celebro además a las que no están ya con nosotros, pero viven día a día en el corazón de sus hijos e hijas.

A todas, ¡FELIZ DÍA DE LAS MADRES!

Un abrazo,
Piti

Categorias: Del Escritorio de la Honorable Luisa Gándara